Sinceramente perdí la cuenta, perdí la cuenta del día en el que vivo, de la hora que es, de los para siempre que me prometiste, y de los te quiero que me decías cada día. Ya no se que más decirte para que vuelvas, cada segundo del día miro el celular, a ver si tengo algo tuyo, pero lo único que tengo es el fondo de lo que existía entre los dos, por las noches me levanto cada minuto, para ver si tengo alguna noticia tuya, algo que me haga saber que estas bien, que aunque no estés acá te estas cuidando y aunque no estés conmigo que sos feliz, pero no, nunca llega. Y así es como paso los días, las horas y los años en el que me dijiste: dame un tiempo, no es por ti es por mí.
Black Moustache