¿A quién no le ha pasado? ¿Quién no se ha sumido en sus pensamientos alocados, en su mundo de colores, en su más imperfecta perfección? Quizá mientras una larga clase de biología transcurría, mirabas una lapicera sin observar nada, enfocando y desenfocando tu visión, desconectando del mundo que te rodea comienzas, no sabes bien cómo, a pensar en él. En esos momentos, esas risas, esa historia... Entonces sonríes. No te arrepientes de nada, ni de los errores cometidos, ni los que te quedan por cometer, no cambiarías NADA. Quién no ha soñado nunca despierta, tirada en la cama, empiezas a imaginar tu día perfecto las caricias que él te puede regalar, las sonrisas fugaces que puedes enseñarle... Y entonces piensas, qué estará haciendo ahora mismo... "Sería gracioso que estuviese pensando en mí también, formulándonos la misma pregunta..." Surge una extraña sensación, sientes una especie de conexión que te indica que sí, el siente lo mismo que tú, y pasa horas y horas pensando en la historia que habéis creado juntos, única en la vida.

Black Moustache