Apareciste sin que
te buscara, no esperaba, encontrarte ahí… tal vez tu risa no tenía sombras no
tenía cara, fue todo lo que vi. Me prestaste un beso, me prestaste calma,
me prestaste todo lo que me faltaba. Tenés la receta
justa para hacerme sonreír. Y todo el
tiempo, sabés lo que me asusta, sabés lo que me gusta estar con
vos. Me robaste el cuerpo, me robaste el alma, ya es tuya la voz, con
la que antes cantaba. Me quitaste el sueño, me quitaste el habla, pero
si estoy con vos, no necesito nada.